Conlleva la rotación de los cultivos para aprovechar mejor los nutrientes de la tierra, el uso de abonos naturales y, sobre todo, el control de las plagas y malas hierbas sin recurrir a productos químicos. El huerto ecológico recupera técnicas olvidadas en busca de productos más saludables. Implica un mayor respeto al medio ambiente. Respetar el desarrollo natural de cada planta y prescindir del aporte de productos químicos son conceptos clave en el huerto ecológico. Pero esto no implica que no haga falta enriquecer la tierra, ni que las plantas estén libres de los ataques de insectos u hongos; se trata de que nuestra actuación dañe lo menos posible al resto del ecosistema. Para ello es importante que las hortalizas crezcan en una tierra rica en nutrientes, no efectuar tratamientos preventivos, ni considerar una plaga la visita de un insecto. Si el huerto es de nueva creación, lo primero a considerar es su tamaño. Se recomienda que el espacio que se va a dedicar a...